El «Sumaj Orcko» no solo está perdiendo su forma geolígica; también la vida la de quienes lo habitan. Los impactos ambientales en fuentes de agua y la generación de colas, son denunciados recurrentemente. El Cerro Rico de Potosí, emblema de la riqueza colonial y pilar de la economía minera boliviana, atraviesa hoy su crisis más severa en cinco siglos de historia. Lo que durante décadas fue una advertencia técnica de especialistas y académicos, se ha transformado en abril de 2026 en una emergencia geológica y humanitaria de magnitud incalculable.Las comunidades locales y especialistas denuncian daños ambientales persistentes. Reportes técnicos recientes
