Una investigación de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), desarrollada en comunidades indígenas de las cuencas de los ríos Beni y Madre de Dios, confirmó no solo la presencia de este metal en peces de consumo cotidiano, sino también daños en la sangre, el hígado e incluso en el ADN de mujeres en edad reproductiva. “Lo que hemos encontrado confirma que la contaminación por mercurio ya está afectando la salud de las poblaciones amazónicas. Hay alteraciones en la sangre, daño hepático, incremento de la presión arterial, problemas reproductivos e incluso afectación directa al ADN. Ya no hablamos solo de
