Aun cuando Irán se enfrenta a la amenaza más grave que ha sufrido su régimen hasta la fecha, está dando señales de estar dispuesto a prolongar su conflicto con Estados Unidos e Israel en un intento por remodelar finalmente la región a su favor. El régimen iraní ha sufrido pérdidas devastadoras en las últimas semanas, con ataques casi diarios de Estados Unidos e Israel que han aniquilado a niveles enteros de su cúpula dirigente y su estructura de mando militar. La población iraní, ya debilitada por años de dificultades económicas, sanciones y mala gestión, ahora se enfrenta a la carga
