Max Baldivieso – Balance exportador: Impacto de factores internos y externos en Bolivia

97 views
8 mins read

Uno de los principales desafíos que enfrenta el país es el tema político, con la obstaculización de créditos y la agenda política de la mega coalición entre evistas, camachistas y mesistas, que busca desestabilizar la gestión económica y afectar la vida económica de las familias bolivianas. Esto se traduce en problemas como la especulación y la sobre demanda de dólares, así como ataques contra las exportaciones mediante agendas políticas que ya han provocado 16 días de bloqueos y una pérdida de más de 1.000 millones de dólares. Además, existe una constante amenaza de tomar medidas similares para impactar negativamente en el poder adquisitivo de la población.

 Estas acciones van acompañadas de discursos incendiarios por parte de analistas mediáticos que argumentan que el modelo económico está desgastado. Sin embargo, este modelo ha logrado impulsar el crecimiento de la matriz productiva y sus indicadores son positivos, colocando al país como líder en la región. Además, ha protegido principalmente el poder adquisitivo de las clases vulnerables y ha evitado cargar toda la deuda pública sobre los hombros y bolsillos de los trabajadores, como sucede con los modelos liberales presentes en la región. Asimismo, ha fomentado el cambio de la matriz productiva y exportadora de Bolivia.

Uno de los sectores afectados fueron las exportaciones bolivianas por diversos factores, tanto externos como internos. En el ámbito internacional, la situación de los mercados financieros, la contracción económica mundial, la volatilidad de precios y el conflicto bélico entre Rusia y Ucrania influyeron significativamente. Además, la baja en los precios de las materias primas y las dificultades logísticas impactaron negativamente en el comercio exterior del país.

A nivel interno, los bloqueos en las carreteras y en las fronteras, como el bloqueo de tres meses en la frontera con Perú, obstaculizaron el flujo normal de mercancías y perjudicaron el acceso a importantes mercados. Los prolongados bloqueos de 190 días generaron pérdidas superiores a los 2.000 millones de dólares, afectando gravemente al sector productivo y al poder adquisitivo de los ciudadanos, quienes enfrentaron el aumento de precios de los alimentos básicos.

Además, el cambio climático exacerbó la situación con sequías e incendios forestales que afectaron la producción. A pesar de estos desafíos, las exportaciones alcanzaron los 10.911 millones de dólares en diciembre de 2023, aunque esta cifra representó una disminución de 2.760 millones de dólares en comparación con el mismo período de 2022.

A pesar de este contexto adverso, se observa un crecimiento significativo del aparato productivo boliviano en comparación con años anteriores, como en el 2015, cuando las exportaciones alcanzaron los 8.923 millones de dólares, en 2016, las exportaciones alcanzaron los 7.256 millones; en 2017, llegaron a 8.367 millones; en 2018, se registró un total de 9.110 millones, y en 2019, la cifra fue de 8.933 millones. Estos resultados se atribuyen al constante apoyo brindado al crecimiento del aparato productivo boliviano a partir de 2021. Políticas de incentivo a la inversión y el desarrollo han sido fundamentales en este proceso de crecimiento constante impulsado por políticas de incentivo a la inversión y el desarrollo. La diversificación de mercados y la promoción de sectores como la manufactura han contribuido a este crecimiento, con un 54% de participación en la matriz productiva, agregando valor a la materia prima e impulsando la industrialización del país. La subvención a los hidrocarburos y la importación libre de maquinaria también han sido factores clave en este proceso de crecimiento económico.

Las importaciones, por su parte, alcanzaron un total de 11.496 millones de dólares, mostrando una disminución de 374 millones en comparación con el año anterior. De esta cifra, es notable que el 74% corresponde a bienes de capital esenciales para la producción y el crecimiento del aparato industrial del país. Estos datos demuestran que el país cuenta con la liquidez necesaria de divisas para el desarrollo normal del comercio exterior.

Se han escuchado varias voces y recomendaciones, algunas de las cuales se destacan a continuación.

En primer lugar, es importante tener en cuenta que la economía del país se fundamenta en el mercado interno, que está impulsando el crecimiento y situando al país como el segundo de mayor crecimiento en la región. Esto evidencia que el modelo económico no está en una fase de desgaste, sino que se está comenzando a transformar la matriz productiva y exportadora del país.

Las exportaciones desempeñan un papel vital en la generación de divisas, y algunas instituciones han propuesto la liberación absoluta de cupos de exportación y el impulso a la exportación no tradicional, especialmente en sectores de inmediata reacción como el agropecuario/agroindustrial, forestal/maderero y turismo. Sin embargo, es crucial tener en cuenta que la eliminación de estos cupos puede afectar al mercado interno y al poder adquisitivo, ya que provocaría una nivelación de precios en insumos para la agropecuaria, como los alimentos para el sector pecuario, lo cual impactaría en los precios finales para el consumidor. El estado ha venido trabajando en acuerdos con los sectores exportadores para aumentar los cupos de exportación, mostrando su apoyo al aparato productivo sin descuidar la priorización del mercado interno como motor del crecimiento.

La propuesta de eliminar el Impuesto a las Transacciones Financieras (ITF) podría tener consecuencias negativas, ya que podría conducir a una dolarización indirecta del sistema financiero y a una adopción de políticas económicas extranjeras, como las de Estados Unidos. Esto podría devaluar la moneda nacional y afectar el poder adquisitivo de la clase trabajadora, generando una dependencia del mercado y afectando los precios de los alimentos.

Además, se plantea la aprobación de créditos externos en la Asamblea Legislativa Plurinacional y que el Gobierno recurra a organismos multilaterales para recibir apoyo financiero. Asimismo, se sugiere que el Banco Central de Bolivia (BCB) emita bonos en dólares a una tasa atractiva, respaldados por el Estado, con el fin de aumentar las Reservas Internacionales Netas y atraer capital externo, incluyendo parte de los 10.000 millones de dólares que se encuentran fuera del sistema.

Max Baldivieso es periodista

Facebook Comments

Latest from Blog