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Los grandes van perdiendo el duelo entre los 16 mejores equipos del mundo

«Aprendí pronto que una pelota no llega a uno por donde uno espera que venga. 


Eso me ayudó mucho en la vida, sobre todo en las grandes ciudades, donde la gente no va siempre “de frente”, porque después de muchos años en que el mundo me ha permitido variadas experiencias, lo que más sé, a la larga, acerca de moral y de las obligaciones de los hombres, se lo debo al fútbol; lo aprendí con mi equipo, el Racing Universitario de Argel”


Albert Camus

Si. Comenzaré con una de las frases más comunes del fútbol en los últimos 30 años, “El fútbol es un deporte que inventaron los ingleses, juegan once contra once, y siempre gana Alemania”, lo dijo el máximo goleador del mundial Italia 90, Gary Lineker después de quedarse en los cuartos de final al perder por penales contra Alemania
Después del gol de Son Heung-Min al minuto 94 en tiempo suplementario del partido de su selección contra Alemania, la frase quedó inmediatamente en el olvido.
Como lo dijo el mismísimo Lineker vía twitter, esa versión del fútbol quedaría confinado a la historia:
“El fútbol es un juego simple. Veintidós hombres persiguen una pelota durante 90 minutos y, al final, los alemanes ya no ganan siempre”
De esta manera la Mannschaft le decía adiós a la supremacía mundial en el fútbol –Champions League incluida-  al quedar eliminados en la primera vuelta. Junto a ellos, pero un poquito más tarde, se despidieron también en la fase de los 16 mejores equipos nacionales el mundo, los campeones del 2010: España y los sub-campeones del 2014, Argentina.
Se pueden dar muchas explicaciones sobre la partida de estos grandes seleccionados, podemos destacar a las que intentaron, pero no lo lograron como Perú o Senegal o Australia. Pero como dice el periodista argentino Dante Panzeri; “el fútbol es la dinámica de lo impensado” y así lo demostró el dueño de casa, despachando a España, por ejemplo.
Tratando de hacer un análisis objetivo que vaya más allá “de lo impensado”, lo estructural del fútbol europeo solo le rindió frutos a Francia e Inglaterra con las famosas academias obligatorias en sus ligas (Alemana o España) que le dan una identidad, un estilo a cada seleccionado desde primeras divisiones. El recambio generacional no se notó en los germanos, en España nunca se concretó a diferencia de Bélgica o Francia que todavía tiene para un mundial más.
Kylian Mbappe mostró talento, velocidad y enganche. La leyenda de 19 años posiciona a Los Blues, para el rebaño de opinadores virtuales, como los favoritos. Pocos recuerdan que el Madrid, el United y el City pelean su pase, meses antes de la cita mundialista.
La pesadilla para los hinchas de Argentina comenzó en las eliminatorias, con tres finales perdidas. 
Emocionalmente la albiceleste es un contenedor de frustración liderada por la pulga, mi jugador favorito del mundo. Los errores fueron multiples, además de tener el dominio de los galos casi durante todo el partido: perdia pelotas en salida, los jugadores franceses más ofensivos le ganaban la espalda a la defensa argentina, entre otros detallares terroríficos del planteamiento argento.
A la jornada que inició con Messi fuera de la copa, siguió con CR 7 quién también se iba, su fuerza y prepotencia futbolística no alcanzaron.
Por otro lado, con 12 años dirigiendo a los charruas, el Maestro Washington Tabarez encontró un medio campo que coordine, pese a su esquema conocido y conservador, tácticamente el equipo supo cambiar sobre la marcha y conformar una propueta solida que llega a un quinto partido trás confirmar que tiene a más de un crack en su equipo, liderado por un Edison Cavani de ensueño.
Un mundial sin Messi, Ronaldo, ni Iniesta.  
En un partido tedioso -recién empezó a ponerse candente en los últimos 10 minutos- los rusos despacharon a España. El DT por accidente, Fernando Hierro,  se olvidó o no quiso ver a un Andrés Iniesta de titular, ya lo advertiamos. Ok, entiendo que no puede jugar 90 minutos pero el ex-culé es fundamental para el equipo desde el minuto cero. 
“No se puede tocar en dos días el trabajo de dos años”, dijo hace unas semanas Hierro, cuando tomó el lugar de Julen Lopetegui. Puras palabras, el partido con Rusia demostró lo contrario. Los cambios tardios, una España sin estructura.
Para España era toda una hazaña romper las dos líneas defensivas de Rusia. La peninsula Iberica tocó el balon, según los datos, 1107 veces, pero no pudo pasar a Rusia.  Un dato curioso, el 91.6 % de los tiros recibidos por David De Gea fueron gol. 
Abrió el marcador un gol absurdo, el defensa del CSKA Mosku, Nikolayevich Ignashevich se olvida de la pelota y carga a Sergio Ramos en un tiro de esquina. El balón entra a la porteria, el gol es celebrado por Ramos –quien sabe por qué- pero 29 minutos después un tiro penal pondría las cosas parejas.
Gracias a la mano más grosera de todo el mundial, Gerard Pique salta con el brazo arriba, toca la pelota con la mano. Artio Dzyuba la clava fuerte al palo derecho y convierte.
Lo demás es historia. Falla Coke, falla Iago Aspas, vaya peso histórico para dos juveniles brillantes.
Croacia vs. Dinamarca casi casi aumentaron el espectáculo del partido anterior, pero terminaron clavándose –nuevamente- en la monotonía. Ambos equipos cuidaron el marcador con dos goles hechos antes de los cinco minutos.
Con los arqueros como protagonistas, confirmando que el talento si se hereda a través de una magnífica actuación de Kasper Schmeichel tapó tres penales, ganándole el duelo a Modric que podría haber sentenciado el partido después de una falta de Joergensen.
Dinamarca propuso más que en sus tres partidos debut en el grupo de la muerte. Algo que apuntar, la gran Croacia no fue solamente tres potentes figuras, Modric, Rakitic y Mandzukic, la mayor cooperación la logró su arquero Danijel Subasic. De esta manera Croacia rompe el trauma de la Eurocopa 2016 donde fueron eliminados desde los 12 pasos del punto penal por Turquía. 
Como Alemania, España, Portugal y Argentina, mis predicciones mundialistas fueron las peores. En las dos pollas mundialeras que participé fuí una de las peores con los resultados más bajos. Como buena seguidora de diferentes ligas europeas me basé en suposiciones absurdas argumentadas por el talento individual de algunos jugadores. 
Pier Paolo Pasolini indicaba que el juego del fútbol es un lenguaje -una lengua no verbal- con su propio sistema de signos. Con esta propuesta de semiología de las canchas señalaba que, el mejor futbol es un lenguaje de poetas siempre y cuando versifiquen juntos. Eso es Rusia 2018. 

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