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Los 7 hechos por los cuales una parte de los bolivianos desconfía del censo organizado por el gobierno de Arce (MAS)

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Andrés Gómez Vela

Si algo caracteriza a los bolivianos, es su buena memoria. Casi todos tienen una memoria a largo plazo. Memoria semántica, dirían los especialistas. Es una memoria esencial para el pensamiento abstracto, la comprensión, la resolución de problemas y la toma de decisiones. Esta memoria recuerda por ejemplo el censo de 2012 y los hechos que causaron su fracaso

Aquella vez, yo era Director Ejecutivo Nacional de ERBOL y recuerdo que ese procedimiento estadístico tuvo graves errores.

“El censo de 2012 fue un fracaso”, concluyó después el Sociólogo y Magister en Estudios Sociales de la Población, René Pereira Morató, en un artículo científico.

Sin más vueltas, veamos esas fallas:

1) Censo por presión popular. El Poder Ejecutivo, presidido en 2012 por Evo Morales (MAS), demoró en fijar la fecha censal. “De no haber existido las enormes presiones de la población y de sus líderes políticos en las ciudades de El Alto y Santa Cruz, principalmente, es probable que no se hubiera desarrollado el censo 2012”, escribió Pereira.

Otra presión popular, esta vez en 2022, obligó al presidente Luis Arce realizar el censo este 23 de marzo de 2024.

Recordemos que el miércoles 21 de julio de 2021, la entonces ministra de Planificación, Gabriela Mendoza, indicó que por “definición política” el gobierno de Arce fijó la fecha del Censo para el miércoles 16 de noviembre del 2022. Jorge Richter, vocero del Presidente, aseguró que los resultados finales del censo 2022 serían conocidos el 30 de noviembre de 2023.

En mayo de 2022, Humberto Arandia, antes de renunciar al cargo  de director del Instituto Nacional de Estadística (INE) garantizó el Censo de Población y Vivienda 2022.

El 23 de junio de 2022, el nuevo ministro de Planificación y Desarrollo, Sergio Cusicanqui, aseguró la realización del Censo en noviembre de 2022. Veinte días después, cuando la gente esperaba la prueba piloto, como lo anunció Cusicanqui, el gobierno postergó sorpresivamente el censo para el 2024.

Organizaciones de la sociedad civil protestaron y el comité interinstitucional de Santa Cruz declaró un paro cívico que duró más de 30 días. Obligado por la presión popular, el gobierno de Arce fijó el censo para este sábado 23 de marzo.

2) Falta de boletas. En el Censo de 2012, el mismo día del operativo estadístico, 21 de noviembre, periodistas de ERBOL reportaron que faltó boletas en Mecapaca, Cobija, Caranavi y otros lugares. Una revisión de la información difundida por medios de comunicación aquel día certifica este hecho.

La directora del INE aquella vez, Rosa Silva, informó que las brigadas de empadronadores «encontraron» en Pando comunidades nuevas que no habían sido consignadas para el Censo de Población y Vivienda 2012. A causa de este erro, faltaron 2.000 boletas censales.

En la provincia Muñecas (La Paz), Ayata, el día del Censo disponían tan sólo de 12 boletas, y la población estimada en ese municipio llegaba a 310 personas. En Caranavi, faltaron cerca de 2.000 boletas.

En Mecapaca, el mismo jefe del operativo censal declaró a ERBOL,  que faltaron muchas boletas censales, por lo que no se pudo empadronar a toda la población.

Hubo el mismo problema en Pacata Alta,Quillacollo, Cesarzama (Cochabamba); San Pedro de Tiquina, Caranavi, Teoponte, Mapiri, Jichupata y Patacamaya (La Paz); y en las provincias Nor y Sur Cinti, Valle Hermoso y Banda Centro (Chuquisaca)

Según reporte de periodistas, los empadronadores nunca llegaron a algunos lugares como el barrio San José, Guayaramerín (Beni); el barrio Julián Apaza, El Alto, Distrito 8; zona Cala Cala (Cochabamba). Centenares de viviendas en diferentes lugares no fueron censados.

Esperemos que en el censo de este sábado no falte boletas en ninguna parte del territorio nacional.

3) Cartografía desactualizada. “La cartografía para el Censo 2012 fue principalmente de gabinete. Se nutrió principalmente de imágenes satelitales y mapas de referencia digitales provenientes de la cartografía del año 2001 y se complementó esta información con imágenes del Google Earth, con licencias adquiridas”, escribió Pereira en julio de 2014.

“No se hizo un trabajo de campo que exhaustivamente verificara la existencia de comunidades, viviendas y hogares. Al no haber realizado un relevamiento de la totalidad de las viviendas y hogares no se pudo determinar con precisión el número de boletas censales necesarias para el operativo. Por lo tanto, la inadecuación de imágenes (fuentes secundarias) con la realidad (fuente primaria) trajo como efecto varios errores de cobertura”, añadió.

La misma ministra de Planificación y Desarrollo de aquella vez, Viviana Caro, reconoció que se trabajó con «una cartografía no actualizada”.

Jaime Nadal, representante en Bolivia del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), corroboró que dicho proceso se llevó adelante sin tener finalizada la actualización cartográfica de todo el territorio nacional.

El 11 de noviembre de 2022, el presidente Luis Arce, re-confirmó que en 2012 se hizo el Censo de Población sin una actualización cartográfica. Ese mismo día, el Mandatario anunció que la cartografía para el censo 2024 iba a ser actualizada.

4) Incoherencia entre número de viviendas y población. El ex director del INE, Ricardo Laruta, declaró en ERBOL por aquel entonces que la cantidad de viviendas aumentó el 80% en Santa Cruz, un 78% en El Alto, 70% en Tarija, 68% en Oruro y 60% en Cochabamba.

El investigador René Pereira indicó que el crecimiento fue evidente en todas las capitales departamentales. Entonces —se preguntó—¿Cuál es la explicación al crecimiento relativo 2001-2012 que los resultados finales registran para estos municipios capitales, incluyendo El Alto?

“Como se observa, se trata de un crecimiento muy atenuado que en general se encuentra alrededor de un tercio. En Santa Cruz, 28.43%; El Alto, 30.60%; Tarija, 33,81%; Oruro, 31,33%; y Cochabamba 21,96%. No obstante la expansión habitacional superó en todos estos casos al 60%”, escribió Pereira.

5) Traslado de gente a lugares de nacimiento. Al igual que en el censo de este sábado, miles de personas volvieron a sus lugares de origen para ser censadas. En algunos casos, el retorno fue voluntario; en otro, bajo presión, coacción; incluso, extorsión de parte de dirigentes políticos.

El 7 de agosto de 2013, el presidente de entonces Evo Morales re-confirmó el traslado de personas. “Un alcalde de Chuquisaca me decía que a su municipio llegaron 18 buses para hacerse censar. En Orinoca han ido y ni tenían casa. Hasta en las calles y los patios (estaban) parados. En El Alto se instalaron carpas”, comentó.

El ex director del INE y responsable del censo del año 2001, Luis Pereira Stambuck, declaró el 25 de noviembre de 2012 que “el traslado de la población a sus comunidades de origen” causará imprecisión en los datos.

Para el censo de este sábado, miles de personas volvieron a sus lugares de origen para ser censadas. El traslado fue promovido por alcaldes y dirigentes políticos, vinculados en su mayoría al partido de gobierno Movimiento al Socialismo.

6) Sesgo indígena. En el censo de 2001, el 62% de 8,3 millones de personas censadas se autoidentificó perteneciente a algún pueblo indígena. Vale decir, 6 de cada 10. En el censo de 2012, bajó a 41,7% de 10 millones de personas censadas. Es decir, 4 de cada 10.  La tendencia proyecta que en el censo de marzo de 2024 bajará aún más el número de gente que se autoidentifica con algún pueblo indígena.

La pregunta 32 de la boleta censal de 2024 indica: ¿Se autoidentifica con alguna nación, pueblo indígena originario campesino o afroboliviano? Las personas tienen 2 posibilidades de respuesta: Sí o No. Si responde sí, debe señalar el pueblo con el que se identifica. Si dice: NO, el ciudadano no tiene posibilidades de señalar que se autoidentifica como Mestizo.

Parte de los bolivianos teme que esta pregunta sea manipulada. Sospecha que puede subir mágicamente el número de la población indígena para que el Movimiento al Socialismo siga sosteniendo su discurso indigenista y excluyente, promovida abiertamente por el vicepresidente David Choquehuanca.

7) Un censo, tres cifras diferentes en 2012. Después del evento estadístico de noviembre de 2012, el gobierno del MAS señaló tres resultados diferentes entre 2013 y 2014.

Según los resultados preliminares, la población sumaba 10.389.903. Luego, el Instituto Nacional de Estadística redujo ese número a 10.027.254. Finalmente, el mismo INE mediante una resolución administrativa dijo que el número de habitantes era: 10.059.856.

El 22 de enero de 2013, Morales dijo que Santa Cruz era el departamento más poblado con 2.776.244, seguido de La Paz con 2.741.554, Cochabamba con 1.938.401 habitantes, Potosí con 798.664, Chuquisaca con 600.728, Tarija con 508.757, Oruro con 490.612, Beni con 425.780 y Pando con 109.173.

Meses después, el INE dio otra cifras, dijo que el número de habitantes no era de 10.389.903, sino 10.027.254. Es decir, menos 300 mil.  También indicó que Santa Cruz no era el departamento más poblado con 2.776.244 como había informado en un primer momento, que sólo tenía 2.655.084, menos 121.160 personas. Señaló que La Paz era el departamento más poblado con 2.706.351, aunque respecto a las cifras presentadas por Morales, había bajado 35.203 habitantes.

En Bolivia, gobierna el mismo partido que gobernaba en 2012, es el mismo partido que cometió estos errores y manipulaciones en favor de sus objetivos políticas. El gobierno de Luis Arce intenta diferenciarse de su mentor Evo Morales, pero se asemeja en su linea autoritaria y poco transparente.

Las 7 razones demuestran por qué buena parte de los bolivianos desconfía del partido y del gobierno que organiza el censo de este sábado. Las declaraciones, silencios y sesgos de los mismos actores políticos de hoy y aquella vez activan la memoria semántica de miles de ciudadanos que temen otra manipulación.

¿Será diferente el censo de este sábado al que realizó el mismo MAS hace 12 años?

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