Lo tuvo claro desde que le dieron el diagnóstico de ELA. “Me informé un poco y vi lo que me esperaba: acabar vegetal”, añadía el 10 de febrero, cuando ya solo apuraba el tiempo que la movilidad de la mano derecha le iba a permitir retrasar el suicidio. Aún en su último día, la mueve compulsivamente, como para comprobar que todavía va a servirle para tomarse, solo, la medicación.
Eutanasia: “Me indigna tener que morir en clandestinidad”
Latest from Blog
El desarrollo de proyectos mineros en Latinoamérica viene enfrentando varios desafíos; el principal, lograr que estas
Una resolución oficial de la AJAM (Autoridad Jurisdiccional Minera) revela que, como efecto de las medidas
Bolivia tiene una antigua obsesión con la soberanía y, paradójicamente, una enorme dificultad para convertirla en
Datos oficiales del último censo en Bolivia, dan cuenta que la población alcanzó los 11.365.333 habitantes[1],
Una de las formas de ejercicio del poder —gobernar— implica confianza. Los ciudadanos confían en que
¿Quién elegiría un libro contable público, permanente e imposible de borrar para esconder dinero? Es la
Seis equipos periodísticos, distintas miradas y una misma apuesta: informar, cuestionar y ayudar a entender Bolivia
Entre varias voces influyentes circula una tesis compartida: pese a los olores insoportables que se filtran
Nueve días después del atentado contra Nadia Beller, el presidente Rodrigo Paz rompió su silencio sobre
El Foro Social Panamazónico (FOSPA), realizado del 16 al 21 de agosto en Puyo, Ecuador, emitió

