Denuncian que Chevron pide a Google, Microsoft y Yahoo entregar correos electrónicos de 101 personas

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Chevron pide que las empresas Google, Microsoft y Yahoo entreguen los correos electrónicos de 101 personas que han tenido algún tipo de vinculación con los demandantes ecuatorianos.
Los afectados por la contaminación deliberada provocada por el empresa Chevron-Texaco, durante sus procesos de exploración y explotación de petróleo, en la Amazonía ecuatoriana, informaron que la petrolera ha lanzado una iniciativa agresiva para acceder a correos electrónicos personales y privados de 101 personas, entre las que se incluye a alrededor de 15 estudiantes que cumplieron pasantías de verano y trabajaron en el caso como parte de sus estudios universitarios.
“La mayoría de las personas, cuyas cuentas de correo privadas persigue Chevron, no han trabajado en el caso, sino brevemente como pasantes, o simplemente han interactuado con uno a más de los correos electrónicos con los abogados involucrados en el asunto”, dijo Karen Hinton, portavoz norteamericana de los afectados ecuatorianos, lo que fue ratificado por el abogado Julio Prieto, miembro del equipo de abogados que sigue la causa en Ecuador.
Luego de obtener las direcciones de correo, a través de procedimientos de investigación en contra de los abogados en Ecuador y Estados Unidos, Chevron emitió directamente citaciones a Google, Microsoft y Yahoo para obtener años de información relacionada con las cuentas. 44 de ellas son de Google, 30 de Hotmail (Microsoft) y 27 de Yahoo.
Una de las cuentas de Google que piden sea entregada, corresponde al profesor en leyes Kevin John Heller, quien además es un periodista australiano y blogger bastante popular, que ha criticado severamente a Chevron y ha intercambiado dos correos electrónicos con Steven Donziguer, abogado estadounidense, involucrado por un largo período a la litigación como representante de los grupos indígenas.
Ante esta demanda de Chevron, Heller informó que estaba en la capacidad de persuadir a Chevron de retirar la orden de comparecencia en contra de su cuenta de correo electrónico de Google después de que la ACLU (American Civil Liberties Union), contactó con los abogados de la compañía, el buffette Gibson Dunn & Crutcher, quienes inmediatamente dieron marcha atrás cuando se enteraron de que tenía su representación. Heller en su blog criticó a Chevron, diciendo que se sentía «impactado» y «furioso» ante la tentativa de la compañía de «intimidarlo».
Luis Yanza, Coordinador de la Asamblea de Afectados, de la Amazonía ecuatoriana también se refirió en duros términos a la compañía y calificó a esta reciente táctica como un “acto en extremo chocante” e increpó al presidente ejecutivo de Chevron Corp., John Watson para que ordene a sus abogados desistir de inmediato de estas acciones, a la vez que aseveró que la petrolera no ha podido ganar el caso en ley y méritos, así que le paga a la firma Gibson Dunn para intimidar a las personas que la compañía cree no tendrán recursos para defenderse” .
Karen Hinton, la portavoz norteamericana afirmó que lo que hace Chevron es responsabilidad exclusiva de Watson (CEO de Chevron), y es parte de una serie de hechos contrarios a la costumbre americana. Ratificó que desde que Watson tomó el control de la compañía, mantiene una permanente vigilancia sobre el equipo legal del caso porque se siente en libertad de atacar a quienes percibe como enemigos de la compañía.
Afirmó Hinton que “está bastante claro que Chevron está comprometida en un esquema organizado para invadir la privacidad de docenas de personas quienes han intentado demostrar la responsabilidad de la compañía en los crímenes ambientales ocasionados, o a quienes simplemente querían información sobre el caso”.
Para el desarrollo de esta estrategia la petrolera ha usado a la firma legal Gibsonn Dunn, que ha tenido varios problemas judiciales en Estados Unidos y ha sido sancionada repetidamente por ejecutar acciones en contra de la ética y en favor de Chevron.
Acciones recientes de intimidación por parte de Chevron contra personas vinculadas al caso
Como muestra de las acciones intimidatorias llevadas a cabo por Chevron y que a decir de los abogados que representan a los pobladores amazónicos, tiene como objetivo impedir apoyos de personas en favor de los afectados, se incluyen:
El despido de un abogado, a petición del consejero general de Chevron, R. Hewitt Pate, por haber servido como pasante durante un verano, en el equipo de defensa en Quito, hace cinco años atrás. El abogado en cuestión recibió un paquete de indemnización con la orden: «go away” (lárgate). De esta manera la firma de abogados pudo mantener a Chevron como un valioso cliente.

Otro asociado joven a una firma legal en un bufete corporativo, cuyo correo electrónico formaba parte de la lista de Google citada por Chevron, al buscar ayuda legal de un miembro de Gibson Dunn recibió como respuesta la información de que debe esperar a ser acusado pronto de una acción de crimen organizado. Esto como parte de un inverosímil caso RICO planteado por Chevron. Su única culpa fue haber trabajado como pasante en el caso varios años atrás.

Otro ex pasante de verano en el caso, Aaron Marr Page, ha sido repetidamente blanco de las citaciones de Chevron y ha tenido que pasar horas y horas de costosos gastos legales para defender su privilegio de confidencialidad que le debía a sus clientes. Page es un ex asociado de Clearly Gottlieb, una de las principales empresas legales de EE.UU.

Por años Chevron ha sido visto con creciente desconfianza por intentar suprimir el derecho de libertad de expresión de sus detractores, respecto al caso de Ecuador. Por ejemplo, en 2010 el CEO de Chevron, Jhon Watson, ha impedido a accionistas activistas confrontar a la compañía en las reuniones anuales de accionistas cuando se trata del tema de Ecuador. Watson amenazó con detener y elevar cargos contra ellos, lo que finalmente no ocurrió.
A inicios de este año, el principal opositor de Chevron y único litigante en Nueva York, el abogado Steven Donziguer, se vio obligado a contratar a un ex agente del FBI para defender a su familia tras descubrir que era objeto de filmaciones y escuchas dirigidas las 24 horas del día. En Manhatan su esposa e hijo fueron perseguidos por seis agentes, presumiblemente de Chevron.
En Ecuador, los miembros del equipo legal de los demandantes han sido acosados y amenazados de forma continua, por lo que han tenido que recurrir a Amnistía Internacional, a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y al Representantes Especial por los Derechos Humanos de las Naciones Unidas. Como resultado de estas gestiones recibieron “Acciones Urgentes” y “Medidas de Protección”, para que puedan continuar al frente del caso.

Quito-Ecuador, 1 de octubre de 2012

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