Hernán Cabrera M.
“Pues, ¿qué mal ha hecho?”. Ellos gritaron más fuerte: Sea crucificado”. Viendo Pilato que nada conseguía, sino que aumentaba el alboroto, tomó agua y se lavó las manos ante el pueblo diciendo. “Soy inocente de esta sangre. ¡Vosotros veréis!”. (Evangelio de San Mateo).
Esta escena histórica ha atravesado años y siglos en la historia de la humanidad para simbolizar un pretexto al que acuden, mayormente, los gobernantes, los líderes o presidentes de los Estados, particularmente en Bolivia: responsabilizar a los otros de las desgracias y lavarse las manos de la situación crítica o de alguna denuncia concreta.
En Bolivia lo hicieron todos los que llegaron al poder: Evo Morales (2006-2019) acusó a la derecha, al imperio y a la prensa de ser los responsables del pasado y de las malas decisiones que tomaba; Jeanine Añez (2019-2020) decía que todos los males los heredó del gobierno de Morales y que éste era responsable de la pandemia, de la crisis, del narcotráfico, etc; Luis Arce (2020-2025) no tuvo reparos en acusar de todo al breve gobierno de Añez y alguna vez se animó a soltarle las pestes a su jefe, Evo Morales. Todo el tiempo se lavó las manos, al mejor estilo de Pilatos.
Llegó Rodrigo Paz, ungido como Presidente de Bolivia, en noviembre de 2025 y claro todas las culpas habidas y por haber es del MAS y de sus instituciones, como el caso actual que tiene al país entero entre la cruz y la espada, como es la gasolina basura o contaminada, cuyos responsables no pestañearon para tirarle todo el paquete a los anteriores ejecutivos de YPFB y a los funcionarios del MAS, que muchos de ellos continúan en la petrolera nacional.
Pero ahí no acaba la situación de Pilatos. Hemos sido partícipes del hecho electoral más importante que tiene la democracia, como ser la realización de las elecciones municipales y departamentales, para elegir alcaldes, concejales, gobernador y asambleístas, sin duda, con la alta participación de la ciudadanía. Siempre la gente responde al llamado de la democracia, pero a veces ese llamado es mal administrado por los responsables, como lo son los vocales electorales a nivel nacional y los departamentales.
Otra vez entra en escena el procurador de Roma, Pilatos. Porque ante tantos problemas y contradicciones que afrontó el Tribunal Supremo Electoral y los departamentales, como ser habilitar e inhabilitar a última hora a candidatos; no haber generado una amplia y efectiva campaña de información y de formación ciudadana; no dar respuestas a demandas de partidos; provocar confusión entre los electorados de varias partes del país; no cumplir con la disposición del 3% y anular la personería jurídica de esos partidos, así como sucedió con UCS, ASIP, SOL, que se inscribieron esperando un milagro, pero los vocales electorales hasta el minuto cero, no decidieron nada; etc., pues hace que entre unos y otros se lancen la basura y se acusen de mentirosos.
El caso extremo fue la inhabilitación-habilitación de un candidato en a alcalde en el municipio de san Ignacio de Velasco, que generó que se suspendan las elecciones el pasado domingo 22 y se repita para el próximo domingo 1 de abril.
El TSE acusó a sus colegas del TDE de Santa Cruz de no haber cumplido con sus funciones y que ellos son los responsables. La respuesta llegó al segundo por el vocal Manfredo Bravo: “Están mintiendo. Nosotros no podemos habilitar un candidato sin que ellos (TSE) abran sistema para la habilitación”, o sea, que entre ambas instancias electorales surgió la duda y la mentira. Esto es delicado: minar o corromper la confianza institucional.
Esto no se puede hacer en democracia, porque no solo es la ida y venida de la acusación de mentirosos, sino que pone en cuestión la credibilidad y la fortaleza del Poder Electoral, establecido en la Constitución Política del Estado, además para rematar el actual presidente del TSE, acusó a los anteriores vocales de no haber resuelto a tiempo las impugnaciones e inhabilitaciones. Como si él no hubiera sido parte de la estructura de los siete vocales electorales del TSE. O sea, se lavó las manos, imitando al Pilatos romano que con lavarse las manos pretendía no ser culpable del asesinato de Jesucristo.
En todo caso hay un hecho concreto, tal como constató la misión de Observación Electoral de la OEA, que en su informe advierte que “si bien el Presidente cuenta con la potestad para realizar estas designaciones, el hecho de que se alterara la integración de los TED a tan pocos días de los comicios no abonaba a la confianza en el árbitro electoral”, entre otros factores que constituyó un golpe al proceso electoral.
De cara a futuros procesos electorales, la Misión recomienda: Reformar el marco normativo para asegurar que tanto los TED como el TSE se encuentren integrados de manera plena antes del inicio de un proceso electoral.
- Dotar a las autoridades electorales de los recursos humanos y presupuestarios necesarios para cumplir con las responsabilidades que les asigna la ley, incluida la notificación oportuna de sus decisiones.
Bien por las recomendaciones, y ahora a trabajar para reformar la Ley Electoral y los tribunales no estén a últimas horas de los comicios en apuros habilitando e inhabilitando o presionando a unos y otros.
A veces con estos hechos se viene a la memoria la tristemente famosa banda de los cuatro vocales electoral o el TSE que avaló y fue parte del monstruoso fraude electoral de los comicios nacionales de octubre del 2019.
Hernán Cabrera es periodista y filósofo

