De hecho la intolerancia no sólo está en Santa Cruz. Está en El Alto, Cochabamba, La Paz, Tarija; también, en el gobierno. La intolerancia es una expresión política, basada en la irracionalidad y complejo de inferioridad. En el caso cruceño, tiene mentores que conocen de marketing político porque eligen el tiempo y espacio precisos para captar la atención pública. Está muy bien articulada por personas que destilan odio en lugar de razones y se manifiestan a través de la violencia organizada. Su fin es fabricar la molestia de Santa Cruz contra todo aquel o aquellos que no están de acuerdo con la visión de futuro que tienen los privilegiados de la región y a partir de ello justificar cualquier acción de facto en defensa del falso concepto del “bien común”. Fracasan en su propósito porque la mayoría de los bolivianos estamos aprendido a excluir mentalmente a los discriminadores y a aceptarnos iguales como seres humanos, pero diferentes culturalmente.
Iguales, pero diferentes
Latest from Blog
En los últimos 100 años de nuestra historia, la minería en Bolivia ha sido el motor
La definición de la comunicación política depende de las posiciones que ocupan, de los intereses que
Es uno de los países con más expresidentes procesados o encarcelados por corrupción en la región.
Cada cierto tiempo aparece una tecnología que no solo mejora herramientas, sino que nos obliga a
Desde el primer día, la crisis económica marcó la agenda del gobierno de Rodrigo Paz. No
En Bolivia se debate hoy un modelo de desarrollo que parece concentrarse cada vez más en
El expresidente busca reforzar alianzas regionales ante el avance político y económico de Beijing. La cita,
Venezuela se mantuvo por segundo año consecutivo como el tercer país con peor Índice de Percepción
El balance sobre la viabilidad de los sistemas de integración para los propósitos de desarrollo de
En el marco del Carnaval 2026, este jueves 5 de febrero se presentó la campaña nacional
