Cilia Flores, mujer del presidente depuesto de Venezuela, ha contratado al abogado texano, Mark Donnelly
Nicolás Maduro, el presidente de Venezuela destituido, ha contratado al prestigioso abogado, Barry Pollack, que logró un acuerdo con las autoridades estadounidenses para liberar a Julian Assange, el fundador de Wikileaks, después de pasar más de 15 años encerrado en la embajada de Ecuador en Londres y en una prisión británica. Assange estaba acusado por el Departamento de Justicia de EE. UU. de violar la ley de espionaje por su papel en la obtención y publicación de documentos militares y diplomáticos clasificados en 2010.
Barry Pollack, un veterano abogado que tiene su bufete a unos cientos de metros de La Casa Blanca, representará al líder chavista, que el pasado sábado fue capturado en Caracas mientras dormía con su esposa, durante una operación militar relámpago llevada a cabo por el ejército de los Estados Unidos. Tras su detención, fue trasladado de forma inmediata a Nueva York, donde este lunes comparece ante el juez. La fiscalía general le imputa cuatro delitos. Lo acusa de enriquecerse ilegalmente y de tener planes para inundar Estados Unidos de cocaína.
Pollack es un veterano abogado de Washington. Este lunes presentó el documento de comparecencia de Maduro por el caso de narcoterrorista ante el juez Alvin Hellerstein, el juez de 92 años, nombrado por Bill Clinton hace casi tres décadas, que presidirá el juicio en la corte federal del distrito sur de Nueva York.
La página web del despacho de Pollack lo describe de la siguiente forma: “Abogado con más de 30 años de experiencia, representando a individuos, incluidos ejecutivos y funcionarios gubernamentales de alto rango, así como corporaciones y otras organizaciones, en juicios e investigaciones sensibles y a menudo de alto perfil”.
La esposa de Maduro, Cilia Flores, que también fue detenida y acusada de narcoterrorimo, ha contratado los servicios del abogado por Mark Donnelly, un experto jurista con sede en Texas, según figura en los documentos judiciales presentados en el juzgado.
Pollack es uno de los abogados más prestigiosos de Washington. Lleva ejerciendo más de 35 años. Y ha ejercido como abogado defensor en algunos de los casos más mediáticos de la reciente historia judicial de Estados Unidos. Participó en el juicio de Enron, el fraude contable de la empresa energética que le da nombre el caso, que terminó con la quiebra de la compañía y la condena de 22 de los directivos que ocultaron deudas y exageraron beneficios. Pollack representó a Michael W. Krautz, uno de los pocos altos ejecutivos acusados que logró la absolución. En una entrevista concedida en la revista especializada en temas jurídicos y despachos de abogados, LawDragon, explicó que fue el juicio más complicado de su carrera.
“Llevo 35 años ejerciendo la abogacía y ha habido un aumento constante de casos que involucran a múltiples países. Cuando empecé, era extremadamente raro encontrar un caso que no se desarrollara íntegramente en Estados Unidos. Con el tiempo, el mundo ha cambiado. Muchos negocios están interconectados internacionalmente. Empresas estadounidenses operan en el extranjero. Empresas extranjeras operan en Estados Unidos. Estados Unidos tiene una visión extraordinaria de su jurisdicción mundial”, explicó en la entrevista en unas declaraciones que podrían ser consideradas premonitorias.
El abogado de Cilia Flores
Por su parte, el abogado de la esposa de Maduro es Mark E. Donnelly, un penalista con amplia experiencia en el sistema federal estadounidense, según explica la cadena conservadora FoxNews.
Donnelly es socio de una pequeña firma de lujo con sede en Houston. Cuenta con más de dos décadas de experiencia en defensa de complejos casos penales. Comenzó su carrera en el Departamento de Justicia de Estados Unidos, en la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Texas, una de las más activas del país en casos de narcotráfico, fraude y crimen organizado, según la prensa estadounidense.
Durante su paso por la fiscalía se encargó de casos de fraude y delitos financieros, lavado de dinero y otros casos coordinados por el supervisor de los mercados de Estados Unidos (SEC).
Casualmente, el fiscal del caso, Jay Clayton, fue presidente de la Securities and Exchange Commission (SEC), el supervisor bursátil estadounidense. Ahora es el fiscal federal del distrito sur de Nueva York que dirigirá la acusación contra Maduro.
El País

