¿Fracaso? No. Si hubiera fracasado, parte de los bolivianos ya habría abandonado leyes y hubiera tomado las armas. Sin embargo, la derecha del país, compuesta por los políticos y empresarios mimados por las dictaduras y la democracia en sus primeros 20 años, busca el fracaso de la Constituyente porque temen perder en el campo de la deliberación; tiene miedo quedar rezagada en la producción de argumentos e ideas, entonces se limita a fabricar marketing político para superar a sus adversarios en el terreno mediático.
Pese a los contratiempos y “chacreadas” de algunos constituyentes, es preferible la ampliación de la Asamblea por unos meses más y no ahogarla con el fin de justificar las medidas de facto y hasta la violencia como pretenden los sobrevivientes de la democracia autoritaria. En democracia se delibera con ideas producidas a partir de la realidad. Sólo huyen las personas con espíritus dictatoriales que quieren manejar el país como si fuera un fundo suyo.
Oxigeno para la Asamblea
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