Si mañana necesitas cargar combustible, podrías encontrarte con uno o dos surtidores ofreciendo el mismo producto a precios muy distintos. Uno venderá la gasolina subvencionada de YPFB a Bs 6,96 por litro. El otro podría ofrecer gasolina importada por empresas privadas a un precio cercano al internacional, que según las cotizaciones actuales en países vecinos como Chile bordea los 17 bolivianos por litro, antes de considerar costos de transporte y comercialización.
Ese es uno de los efectos prácticos del Decreto Supremo 5644, que autoriza a empresas privadas importar gasolina y diésel para venderlos en Bolivia y establece que esos combustibles deberán comercializarse «a precios de mercado», mientras YPFB continuará vendiendo el combustible importado bajo el esquema de precios regulados por el Estado.
La diferencia responde al modelo económico. Mientras YPFB importa combustibles y los vende con subvención estatal, absorbiendo parte del costo, una empresa privada deberá recuperar el valor internacional del producto, además del transporte, almacenamiento, distribución y obtener una utilidad. De lo contrario, la operación sería económicamente inviable.
En Chile, por ejemplo, el litro de gasolina se comercializa alrededor de 1,7 dólares, equivalente aproximadamente a 17 bolivianos, mientras el diésel supera los 14 bolivianos por litro, dependiendo del tipo de cambio y del combustible.
¿Qué cambiará para el ciudadano?
El decreto no elimina la subvención de YPFB. En consecuencia, durante una primera etapa podrían convivir dos mercados.
- Quien encuentre combustible subvencionado podrá seguir pagando Bs 6,96 por litro.
- Quien no consiga combustible en la red estatal podrá optar por combustible importado por privados, cuyo precio dependerá del mercado internacional y de los costos de importación.
- La principal ventaja para el consumidor sería una mayor disponibilidad de combustible si el mercado privado logra aumentar la oferta.
- La principal desventaja será pagar un precio considerablemente mayor cuando solo exista disponibilidad de combustible importado.
¿Se podrán mezclar los combustibles?
El decreto permite que la gasolina y el diésel importados sean mezclados con aditivos de origen vegetal producidos en Bolivia, siempre que cumplan la reglamentación técnica correspondiente.
Sin embargo, la norma prohíbe expresamente que las estaciones de servicio mezclen combustible importado con el combustible subvencionado de YPFB. También prohíbe vender gasolina o diésel de YPFB a precio de mercado.
Un mercado con dos precios
En términos prácticos, el Decreto 5644 abre la posibilidad de que Bolivia tenga, por primera vez, un mercado dual de combustibles: uno con precios regulados y subvencionados por el Estado y otro determinado por el costo internacional del petróleo y la competencia entre importadores privados.
Para millones de conductores, la pregunta dejará de ser únicamente: ¿hay gasolina?, y pasará a ser también: ¿a qué precio la puedo conseguir?

