Nadia Beller abrió este miércoles una nueva línea de investigación política: la presunta existencia de pagos mensuales de hasta 5.000 dólares a legisladores a cambio de respaldo al Gobierno de Rodrigo Paz.
La expareja de Fernando Cerimedo, asesor cercano al presidente Rodrigo Paz, afirmó que 28 parlamentarios de las alianzas Libre y Unidad recibirían ese monto cada mes.
Beller aseguró que tiene una nómina con los nombres de los supuestos beneficiarios y la hizo llegar al programa Encontrados. Según su versión, la información sobre estos pagos le habría sido proporcionada por Cerimedo. La propia Beller señaló que, en este extremo, se trata de información que recibió de él.
La denuncia adquiere una dimensión política adicional porque la diputada de Libre Lissa Claros, que aparece en la lista, afirmó que desde hace tiempo observó comportamientos que, según ella, merecen ser investigados.
Dijo que algunos parlamentarios cambiaban “de manera sorpresiva” su voto en decisiones importantes, pese a que previamente existían acuerdos dentro de sus bancadas. También señaló que observó reuniones entre ministros y legisladores antes de determinadas votaciones y que incluso recibió amenazas después de cuestionar esas situaciones.
Claros pidió por ello levantar el secreto bancario de todos los parlamentarios. Si existen pagos irregulares, sostuvo, los movimientos financieros podrían confirmar o descartar la denuncia. También pidió que Beller entregue formalmente la nómina para que pueda ser contrastada por las autoridades.
La legisladora anunció, además, que solicitará a Entel el registro de llamadas que permitiría corroborar que Cerimedo se comunicó con ella durante un conflicto por el abastecimiento de combustible en el norte de Potosí.
Según Claros, durante esa conversación el argentino se presentó como la persona que podía resolver el problema y afirmó que era quien “tomaba las decisiones”.
El contexto político vuelve particularmente sensible la denuncia. El pasado 6 de agosto, Rodrigo Paz presentó una “nueva gobernabilidad” basada en acuerdos entre instituciones y no entre políticos. “Ahora ya no hay jefazo. Ahora no hay líderes únicos. Ahora estamos las instituciones”, afirmó el mandatario.

