Suscríbase ahora

¡Recibirás las últimas noticias y actualizaciones sobre tus celebridades favoritas!

Noticias de tendencia

Rympa

Noticias

¿Algún día dejarán a alguna mujer postular a la presidencia? 

Por: Rudy Guarachi Cota

El pasado 14 de junio se inauguró oficialmente la carrera electoral por la presidencia de Bolivia para el 2019, señalo esa fecha porque fue el día en el que el Tribunal Supremo Electoral (TSE) presentó el anteproyecto de Ley de Organizaciones Políticas a la Asamblea Legislativa. Si alguien pensó en aquella ocasión que semejante cuerpo legal no se promulgaría y que el presidente Evo Morales no la utilizaría como medio para repostularse, desconociendo el voto del 21 de febrero, lamento informarle que se equivocó.
Más allá de esta carrera contra reloj en la que varias organizaciones políticas “pequeñas” no podrán participar porque no lograrán el número de inscritos en el tiempo establecido por el TSE, creo necesario puntualizar que tampoco se garantizará que una o más mujeres puedan acceder a alguna candidatura presidencial. Menos aún que la gente elegirá en las primarias al candidato o candidata presidencial.
Los diferentes partidos políticos, de derecha o izquierda, ya tienen a sus candidatos presidenciales, los eligieron hace mucho y sólo los legalizarán en las primarias de enero de 2019. Ninguno de ellos tubo pensado perfilar a una mujer porque todavía son parte de la vieja política boliviana; aquella que se concentra más en cómo llegar al poder que en satisfacer las necesidades de las y los bolivianos. La renovación hubiera sido posible, pero el gobierno del Movimiento Al Socialismo (MAS) tampoco permitió tal aspecto; persiguió, destruyó y corrompió a todo posible líder. La última fue una estudiante de secundaria en Potosí y la siguiente puede ser cualquiera.
Es evidente que a la mujer no se le ha quitado el derecho a ser elegida; porque simplemente no le puedes quitar a alguien algo que nunca ha tenido. La única presidenta boliviana, Lidia Gueiler Tejada, llegó al gobierno en 1979 por simple sucesión interna, dentro de una coyuntura social muy compleja.
Si existe alguna deuda histórica en el país en materia electoral, en definitiva es con las mujeres. Desde 1980, en las últimas nueve elecciones generales que vivió Bolivia, los diferentes partidos políticos que se presentaron a una contienda electoral postularon como candidatos a algo más de 190 hombres y algo menos de 25 mujeres. Sólo dos de ellas fueron por la silla presidencial y el resto fue por la vicepresidencia. Ninguna estuvo cerca de conseguir la victoria. La confianza de los ciudadanos, manifestada en el voto, tampoco parece haber mostrado la posibilidad de dar a una mujer el gobierno de Bolivia. 
Hoy por hoy, es ridículo escuchar a senadores y diputados del MAS asegurar que la paridad no se aplica al binomio presidencial, ridículo porque consideran que ambos no tienen suplencias y en tal sentido no corresponde la paridad, ridículo porque históricamente el Vicepresidente ha sido el suplente del Presidente, ridículo porque dicen ser un gobierno progresista y socialista pero se olvidan de aquello cuando afecta sus intereses. Respecto a esto, la oposición se calla, ¿por qué?, porque ellos mismo no quieren perfilar a una candidata o simplemente no le conviene a su candidato ya elegido.
La política en el país es todavía machista y discriminatoria pero esto no significa que los partidos no puedan proponer una reestructura de la misma. 
Cada elección nos lleva a reflexionar sobre lo que queremos como sociedad y nos permite repensar sobre la política nacional. A poco menos de cuatro meses de desarrollarse las primarias lanzo la siguiente pregunta a todos los partidos políticos: ¿Algún día dejarán a alguna mujer postular a la presidencia?

Facebook Comments

Related posts